Por: Marlice Grijalva Moya

Desde la Coordinadora Nacional Estudiantil (CONAES), que es un espacio de articulación estudiantil a nivel nacional que promueve la unificación del movimiento estudiantil y la construcción colectiva de las demandas de las y los estudiantes del Ecuador, através de asambleas y procesos organizativos desarrollados en los últimos años, ha logrado reunir a representantes de distintas provincias del país con el propósito de fortalecer la organización universitaria y construir una agenda común en defensa de la educación superior.

En el contexto actual que atraviesa el Ecuador, marcado por una profunda crisis institucional, fusiones y reducción en el sistema educativo, una creciente inseguridad y recortes económicos que afectan directamente el acceso y permanencia de miles de jóvenes en la educación superior, resulta fundamental fortalecer los espacios de encuentro, organización y debate estudiantil, a ello se suman problemáticas como el incremento de los costos de transporte, las limitaciones presupuestarias que enfrentan las universidades y la ausencia de organizaciones gremiales sólidas en varias instituciones del país.

Frente a esta realidad del 11 al 13 de junio de 2026 se desarrolló en la ciudad de Cuenca el primer Encuentro Nacional de la Juventud y los Estudiantes, impulsado por CONAES como un espacio nacional de diálogo, debate y articulación estudiantil. Este encuentro es un momento historico por que reunió a 200 estudiantes universitarios del Ecuador con el objetivo de analizar la realidad nacional, fortalecer la organización estudiantil y construir propuestas para la transformación de la educación superior.

Yo tuve la oportunidad de ser parte de este importante encuentro viajando desde la ciudad de Quito en representación de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), como estudiante de la Maestría en Sociología Política. Mi participación no solo se limitó a los espacios de debates y académicos sino que tambien durante los tres días colaboramos activamente en las tareas de logística y organización junto al equipo de CONAES, apoyando el desarrollo de las actividades y acompañando a las delegaciones estudiantiles que llegaron desde diferentes territorios del país.

Desde el primer día se evidenció el carácter diverso y plural del encuentro, participaron estudiantes de universidades públicas, privadas y politécnicas, entre ellas la Universidad Central del Ecuador, la Pontificia Universidad Católica del Ecuador de Quito y Cuenca, la Universidad de Guayaquil, la Universidad Internacional del Ecuador, la Universidad Politécnica Salesiana, Yachay Tech, Amawtay Wasi, la Escuela Politécnica Nacional, la Universidad Nacional de Chimborazo, la Universidad Nacional de Loja, la Universidad de Cuenca y la Universidad Técnica Particular de Loja, y tambien delegaciones internacionales desde Colombia y Perú, aportando desde las experiencias y luchas de las universidades publicas. 

La jornada inaugural combinó expresiones culturales y espacio de análisis político. Las conferencias y paneles permitieron reflexionar sobre el papel histórico del movimiento estudiantil, la participación democrática y los mecanismos de representación universitaria. Posteriormente, se desarrollaron mesas de trabajo sobre gobernanza de la educación superior, acceso y permanencia estudiantil, organización e incidencia del movimiento estudiantil, universidad y sociedad, inclusión y desarrollo.

Uno de los aspectos más valiosos del encuentro fue su metodología participativa de cada estudiante con aporte valioso y realidades distintas, estas discusiones desarrolladas durante las jornadas desembocaron en la propuesta de impulsar una III Reforma Universitaria en el Ecuador: entre las principales demandas se destacaron el fortalecimiento del cogobierno universitario, la defensa de la gratuidad integral, la media tarifa de paseje para estudiantes universitarios, la ampliación de políticas de bienestar estudiantil, el acceso a residencias y comedores universitarios, la atención a la salud mental, protocolos y atención en casos de violencia de género, la prevención de la deserción estudiantil y la incorporación de saberes ancestrales y comunitarios en los procesos formativos.

Uno de los momentos más importantes fue la plenaria general, donde se socializaron las conclusiones de las mesas de trabajo y se debatió el documento de resoluciones, se aprobó el Manifiesto de CONAES, que recoge los acuerdos alcanzados y plantea la necesidad de avanzar hacia una III Reforma Universitaria, vinculada a las necesidades del pueblo ecuatoriano y al fortalecimiento de una educación superior democrática, inclusiva y crítica.

También se realizó la elección de la nueva directiva nacional de CONAES, quedando el compañero Juan Diego Rodriguez como el coordinador actual y conformandoce un representante de las universidades publicas y un representante de las universidades privadas, una representante de movimientos estudiantiles y otras designaciones, fortaleciendo la estructura organizativa de este espacio de articulación estudiantil y ratificando el compromiso de dar continuidad a los acuerdos construidos colectivamente.

Otro aspecto que merece destacarse fue el carácter autogestionado del encuentro. Detrás de cada actividad existió un importante esfuerzo organizativo y economico impulsado por cada estudiante y comprometidos con la construcción de una coordinadora estudiantil nacional. Como parte del equipo de apoyo, pude constatar el trabajo y la dedicación que hiciemos posible el desarrollo de las jornadas, demostrando que la organización estudiantil se fortalece cuando el compromiso se traduce en acciones concretas.

Además de los espacios de trabajo, el encuentro contempló actividades culturales y recreativas que favorecieron la integración entre los participantes. Durante el tercer día recorrimos algunos espacios emblemáticos de Cuenca, compartiendo experiencias y fortaleciendo lazos de compañerismo que complementaron el trabajo político y académico realizado durante las jornadas.

La experiencia vivida en Cuenca reafirmó la importancia de la organización estudiantil como herramienta para defender derechos, construir propuestas y fortalecer la participación democrática. En un contexto marcado por múltiples crisis, el I Encuentro Nacional de la Juventud y los Estudiantes demostró que la unidad, la reflexión colectiva y el compromiso de las nuevas generaciones siguen siendo fundamentales para construir una educación al servicio del pueblo ecuatoriano y aportar a las transformaciones sociales que el país demanda.

Amandla Medio