Estelita Arotingo es una mujer indígena de la comuna Santa Bárbara, en Cotacachi, que ha hecho de su hogar un espacio donde la memoria, la tierra y los saberes de su pueblo se mantienen vivos. Junto a su familia impulsa un emprendimiento de hospedaje y gastronomía ancestral; Amaya Wasi, abriendo las puertas de su casa a quienes desean conocer de cerca la vida en comunidad.

En el patio de su hogar, Estelita cultiva con sus propias manos una gran variedad de frutas, verduras y granos que luego forman parte de su cocina. Para ella, cocinar empieza mucho antes de encender el fuego: comienza en la tierra, en el cuidado de cada planta y en el respeto por los ciclos que sostienen la vida.

Cada plato que prepara lleva algo más que alimento. Lleva historias, recuerdos de las abuelas y la sabiduría que ha pasado de generación en generación. Quienes llegan a su casa no solo encuentran comida y descanso, sino también una experiencia íntima: ver cómo se cosecha, cómo se cocina y cómo se comparte alrededor de la mesa.

Con cariño, paciencia y orgullo, Estelita mantiene vivos los sabores, las prácticas y la hospitalidad de su comunidad, recordándonos que cuidar la tierra y compartir lo que ella ofrece también es una forma de preservar la identidad.

Y si algo queda claro después de sentarse a su mesa, es que nadie se va con hambre. De hecho, la última cosa que le dije a Estelita antes de despedirme fue, entre risas:
“Estelita… mis pantalones ya no me abrochan.”

Inés Gracia