Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Sexual en los Conflictos

Son muchos los tipos de violencia sexual a la cual son sometidos sobre todo en las niñas, niños y mujeres, producto de los conflictos que se llevan a cabo en sus países de origen como son la prostitución, la esclavitud sexual, las violaciones, entre otras.

La violencia sexual en conflictos representa una amenaza a nuestra seguridad colectiva y una mancha para toda la humanidad estos efectos pueden afectar en las generaciones a través del trauma, el estigma, la pobreza, los problemas de salud a largo plazo y los embarazos no deseados y las afectadas son mujeres y niñas, la violencia sexual en los conflictos es una grave violación de los derechos humanos que esta devastadoras consecuencias físicas, psicológicas y sociales, por ello impiden el desarrollo económico, la cohesión social, la paz y la seguridad sostenibles.

Por lo tanto, es necesario garantizar el acceso a servicios de calidad, como la asistencia médica, la atención de la salud sexual y reproductiva, el apoyo psicosocial y el asesoramiento jurídico, en este caso se debe empoderar a las sobrevivientes dándoles la prioridad a sus derechos, necesidades y deseos lo que significa tratar a las sobrevivientes con dignidad y respeto y asegurar que tengan acceso a servicios multisectoriales en condiciones de seguridad y confidencialidad. 

Las niñas y niños en Yemen, Siria, Afganistán, Nigeria, Somalia y Sudán del Sur,son en donde han sufrido los conflictos de formas indescriptibles y es tan devastador los horrores que sufren las niñas y los niños porque son violados en grupo, otros son secuestrados y abusados sexualmente mientras mantienen su vinculación con las partes en conflicto, a las niñas se las saca por la fuerza de sus hogares o escuelas para que se convertirse en esposas o concubinas de los combatientes y lamentablemente algunas permanecen en cautiverio por años en esta situación.

En la pandemia se ha puesto al descubierto las desigualdades interseccionales que afectan a nuestras sociedades, agravadas por los conflictos, los desplazamientos y la fragilidad institucional por eso se requiere un enfoque inclusivo, intersectorial y con perspectiva de género. Esta recuperación exige un cambio de paradigma. Es necesario silenciar las armas; amplificar las voces de las mujeres, las niñas y todas las supervivientes; avanzar con determinación hacia la igualdad de género y abordar las causas profundas de los conflictos.

La violencia sexual debe ser prevenible, como inevitable. Este tipo de acto marcan la vida de las personas que son víctimas de la violencia sexual, deja marcas físicas y psicológicas, que resultan difíciles de superar.

Ximena Medina Francis, Tecnóloga, Activista Social y feminista antirracista .

Fuentes

Noticias ONU: https://n9.cl/zidr8c