¿Qué pasa cuando alguien llega, se sienta frente a un artista y le entrega unas cuantas palabras sobre sí mismo? Puede pasar cualquier cosa. Puede aparecer un recuerdo, una emoción, una historia o incluso algo que la persona todavía no sabía que quería decir. De eso va Léeme / Escríbeme, la instalación artística de Jorge Peñaherrera, un guayaquileño y bochinchero en formación que encontró en la escritura, la música y la creación distintas maneras de inspiración.

Su relación con el arte empezó de manera consciente a los 16 años, cuando escribía historias sin imaginar todavía que algún día podría dedicarle buena parte de su vida a crear. A los 21 comenzó clases de canto, formó bandas con amigos, escribió canciones, hizo coros y pasó por distintos grupos vocales de Guayaquil. Desde entonces, ha seguido explorando por dónde llevar todo eso que tiene dando vueltas en la cabeza.

Y si hay algo que atraviesa su trabajo es la sensibilidad. La vida, la naturaleza y las emociones son parte de lo que lo inspira, pero también está esa necesidad de provocar algo en quien se encuentra con su obra. Que alguien pueda sonreír, llorar, recordar, recordarse o simplemente regalarse unos minutos para estar consigo mismo. Ahí aparece el bochinche: en ese encuentro entre personas, palabras, emociones y cosas que pueden terminar diciendo mucho más de lo que parecían decir al principio.

Las instalaciones artísticas llegaron a su camino en 2013, cuando participó en el Festival de Artes al Aire Libre (FAAL) de Guayaquil. Durante cinco años consecutivos presentó diferentes conceptos y mensajes en este espacio que reúne a artistas locales y nacionales. Para Jorge, una instalación es justamente eso: una puesta en escena donde objetos, símbolos, luces, sonidos, imágenes o palabras se juntan para provocar algo en quien la visita. Léeme / Escríbeme es un nuevo paso en esa búsqueda, pero esta vez con una propuesta mucho más personal.

La dinámica es sencilla, aunque lo que ocurre puede ser bastante profundo. Quien llega encuentra un pequeño espacio de intimidad con cartas, palabras, objetos y elementos relacionados con la naturaleza. Tiene que escoger, mirar, sentir, escribir. Mientras la persona deja algunas pistas sobre sí misma, Jorge observa, escucha y recoge esas señales para escribirle algo. Es una especie de intercambio: la persona escribe para él y él escribe para esa persona.

La instalación tiene tres momentos. Primero está el juego de escoger elementos y crear un pequeño entorno que permita conectar con las propias emociones. Después viene la conversación, esa parte en la que las palabras empiezan a aparecer y las elecciones cuentan una historia. Y finalmente llega la creación: con todo lo que ha visto, escuchado y sentido, Jorge escribe un poema inédito para quien tiene al frente y se lo entrega como resultado de ese encuentro.

Léeme / Escríbeme invita a hacer una pausa, conversar, escoger una palabra y ver qué pasa. Porque a veces uno llega pensando que va a escribir algo para alguien más y termina encontrándose un poquito consigo mismo. Y de eso también se trata el arte: de juntarnos, movernos algo por dentro y salir con una historia nueva.

Si quieres visitar esta instalación artística o deseas más información,  puedes contactarte con Jorge a través de su correo: shizenmidori@gmail.com y visitar su página web: https://midorium.netlify.app/

Samira Folleco