Esmeraldas, Ecuador, en las instalaciones del Municipio de Esmeraldas, se desarrolló el encuentro de actualización del diagnóstico del Plan de Salvaguardia de la Marimba, un espacio de diálogo y reflexión orientado a analizar la situación actual de esta manifestación cultural, reconocida como una de las expresiones más representativas de la identidad del pueblo afroesmeraldeño.

El conversatorio reunió a participantes vinculados con la cultura y la memoria colectiva de Esmeraldas, quienes compartieron sus experiencias, preocupaciones y propuestas frente a los desafíos que enfrenta la preservación de los saberes, las prácticas y las expresiones tradicionales asociadas a la marimba. Como guías de este espacio participaron el antropólogo Exon León y la periodista Lucrecia Lemon Bone, quienes acompañaron las reflexiones en torno a la importancia de fortalecer los procesos de salvaguardia desde una perspectiva territorial, comunitaria y cultural.

Durante el encuentro, uno de los temas centrales fue la preocupación por la limitada participación y el insuficiente compromiso que, según expresaron los asistentes, han demostrado las instituciones estatales en el acompañamiento de iniciativas culturales en Esmeraldas. Los participantes señalaron que la protección del patrimonio cultural no puede depender únicamente de la voluntad de las comunidades y de las personas que, desde sus propios espacios, sostienen las tradiciones ancestrales.

En este sentido, se destacó que muchas de las iniciativas destinadas a promover, preservar y transmitir la cultura esmeraldeña se ejecutan gracias a recursos propios de gestores culturales, artistas, organizaciones sociales y colectivos comunitarios. Esta realidad evidencia las dificultades que enfrentan quienes trabajan por mantener vivas las expresiones culturales del territorio, especialmente cuando los recursos económicos son limitados y el respaldo institucional no responde a las necesidades existentes.

Las intervenciones también permitieron reflexionar sobre la importancia de reconocer que la salvaguardia de la marimba implica mucho más que conservar un instrumento musical o promover presentaciones artísticas. Se trata de proteger una herencia viva que comprende conocimientos ancestrales, ritmos, cantos, danzas, espiritualidad, oralidad y formas de relacionamiento comunitario que han sido transmitidas de generación en generación por el pueblo afroesmeraldeño.

Por ello, la actualización del diagnóstico representa una oportunidad para identificar las necesidades actuales, reconocer los esfuerzos de quienes mantienen viva esta tradición y establecer acciones que contribuyan a su continuidad. Entre los desafíos planteados se encuentra la necesidad de fortalecer la articulación entre las instituciones públicas, los gobiernos locales, las organizaciones culturales, los portadores de saberes ancestrales y las nuevas generaciones.

Asimismo, el espacio permitió poner sobre la mesa la importancia de garantizar que los recursos públicos destinados a la cultura lleguen efectivamente a los territorios y respalden procesos sostenidos, más allá de actividades ocasionales. La salvaguardia requiere planificación, financiamiento, participación comunitaria y políticas que reconozcan el valor histórico, social y cultural de la marimba.

El encuentro concluyó con un llamado a asumir la protección del patrimonio cultural como una responsabilidad compartida, en la que el Estado debe desempeñar un papel activo junto con las comunidades portadoras de esta tradición.

Salvaguardar la marimba es salvaguardar la memoria, la identidad y la historia del pueblo afroesmeraldeño. Su permanencia no puede descansar únicamente en el esfuerzo de quienes, con recursos propios y compromiso colectivo, trabajan día a día para mantener viva una de las mayores riquezas culturales de Esmeraldas.