Lo admito: hay momentos en que disfruto de los memes. A veces los comparto, pero -aunque parezca mentira- también me aburren. Sí, es cuestión de gustos. Como ustedes, he visto memes electorales de diversos candidatos y candidatas en situaciones cómicas o en declaraciones vergonzosas. Admitámoslo: muchas veces es mejor reír que llorar.

Al cerrar el año, las encuestadoras han pretendido encender los ánimos ante las próximas elecciones. Aunque los memes han cobrado una presencia constante, a gusto del postulante a un cargo de representación popular. De hecho, hasta hemos sido testigos de una “guerra de memes”, cada quien buscando posicionar mejor a su candidato, deslegitimando al otro (claro está).

A fines de noviembre, el Consejo Nacional Electoral anunció que 15 binomios tentarán la presidencia del país. De acuerdo al calendario electoral -y despejadas ya las dudas de una posible suspensión- las elecciones se realizarán el 07 de febrero del 2021. Es más, la campaña electoral, oficialmente, iniciará el 31 de diciembre y -todo según el calendario- se proyectan debates presidenciales en la primera quincena de enero del próximo año.

En concreto tendremos un mes de campaña electoral. Entonces, ¿Hay ocasión para seguir viviendo lo político desde la Memecracia?

Necesitamos politizar la política. Dicho de otro modo, sí cabe preguntarnos qué aspectos estamos debatiendo como sociedad, en colectivo. O qué asuntos se ventilan en la opinión pública que correspondan a los intereses colectivos. Si ya de por sí hay una fuerte percepción de apatía frente a nuestra realidad electoral próxima, la risa fácil que despierta el meme refuerza la idea de no deliberar.

Y tenemos mucho que decidir: la situación económica, por ejemplo, no se agravó desde los inicios de la pandemia; la propia crisis sanitaria y el plan de distribución de las vacunas entre la población; las políticas de género fuertemente cuestionadas por los mal llamados grupos provida; el avance de las políticas extractivistas, son algunos de los temas que deben llevarnos a plantear medidas concretas a las y los candidatos, muchos de ellos advenedizos.

Larga vida al meme, sin duda. Pero que no reemplace nuestra capacidad de deliberar de manera colectiva.

Es urgente.

Carlos E. Flores: Periodista. Radialista