Hola, soy Jenniffer nacida en Esmeraldas Ecuador hace exactamente 31.12 años. Recuerdo que tenía unos 10 años cuando entré en contacto con la baraja española, me parecía misteriosa la interpretación de las cartas por el esposo de mi bisabuela, de nacionalidad colombiana y no vidente. En la casa de mi madre siempre hubo una baraja española, a menudo sacaba cartas al azar y recordaba la interpretación del abuelo, a esa corta edad jugaba a interpretar el tarot.

Con el pasar del tiempo me sentí atraída por medicina natural y el contacto con la tierra. Adentrarme a las montañas y escuchar el sonido de cada elemento de la naturaleza era y sigue siendo excitante. Recuerdo claramente que mi candidatura al pregrado en Honduras, fue con la intención de dedicarme a la producción masiva de plantas medicinales. Y así con actividades clave y sencillas fui descubriendo lo que hoy llamo mi pasión: la astrología, el tarot, la medicina alternativa y la meditación.

En el año 2017 comencé a vivir lo que hoy llamo un terremoto en mi vida, las fichas se comenzaron a caer y me tocó reconstruirme, mi esencia quedó intacta, pero bien dicen que el alma sabe qué hacer para sanarse, de ahí que el desafío para todos y todas sea silenciar la mente. La mente es una poderosa herramienta, de nuestros pensamientos depende la capacidad con la que nos enfrentamos a los problemas o a las oportunidades.

Las religiones nos encuadran, a muchos reprimen. Yo soy agnóstica. Creo firmemente en que todos somos seres de luz; plantas, animales, humanos de tal forma que influimos los unos en los otros. El sentido de la vida es profundo y amplio. Yo soy porque tú eres. Si comprendemos el significado de cada ser de luz en nuestra vida, así como si comprendiésemos la importancia de la gratitud y el amar, ayudaríamos a elevar la frecuencia vibratoria de todo nuestro universo.